
En nuestra moderna sala de elaboración del queso Picu´l Sella se combina a la perfección la tecnología aportada por la maquinaria con los procesos de elaboración tradicionales llevados a cabo de manera artesanal, obteniendo así un producto de alta calidad.

Cuando la leche ha sido pasteurizada y las bacterias eliminadas por efecto del calor, añadimos el cuajo, los fermentos y el cloruro cálcico para acelerar el proceso de coagulación, es decir, la separación del suero y la cuajada.

Aunque en ocasiones este proceso de pasteurización se obvia, y es cuando tratamos con leche cruda, caso en el que solo se emplea un aumento de temperatura para añadir únicamente una pequeña dosis de cuajo.
En ambos casos, después de veinticuatro horas aproximadamente finaliza el cuajado de la leche.

En la siguiente etapa la masa se va introduciendo en los moldes, antiguos arnios de madera y que, actualmente, son de plástico con agujeros, donde se dejan desuerar dos días adquiriendo la forma definitiva. No reciben presión externa, apelmazándose la masa por su propio peso. Se salan por ambas caras

Cuando las diferentes partidas han pasado un riguroso control que garantiza que tienen la suficiente calidad para salir al mercado, son etiquetadas cada una de las piezas conforme a las exigencias de la normativa vigente. Una vez envasados quedan listos para hacerlos llegar a nuestros numerosos clientes.
